Para transitar en la búsqueda de un camino, sin respuestas automáticas, que nos llevan a más de lo mismo, centramos nuestro trabajo en:
Cambio de paradigmas: Educativo. Familiar. Social
¿Para qué cambiar de paradigma? ¿Qué nos permite, y qué puertas nos abre?
Revisaremos qué nos impide cambiar, las creencias, las cegueras, la identidad, el miedo.
Desarrollar las condiciones necesarias para la escucha:
Descubrir qué percibimos, que le importa al otro cuando dice lo que dice
Identificamos las inquietudes de las personas en los ámbitos en que convivimos, desarrollando la observación en la escuela, en la familia, en el pueblo, etc.
La escucha con y desde el cuerpo y los sentidos.
Hablamos para ser escuchados. Es el escuchar no el hablar, lo que le confiere sentido a lo que decimos.
¿Cuánto escuchamos de los niños, sin nuestros prejuicios, sin condiciones ?
Suponemos que para escuchar a otras personas solamente tenemos que exponernos a lo que dicen- debemos estar con ellas, hablarles, hacerles preguntas- y así simplemente el escuchar va a ocurrir.
No estamos diciendo que esto no sea importante o necesario. Lo que decimos es que no es suficiente.
Aprendemos a distinguir los Hechos de la Interpretaciones:
Conversaremos y trabajeremos sobre situaciones concretas.
Reflexionando y aprendiendo que, lo que observamos físicamente, de lo que podemos dar cuenta, es diferente de lo que juzgamos ó valoramos de una situación.
Definición del conflicto.
Gestionar las Emociones:
Las emociones están siempre presentes en toda experiencia humana, a veces creemos que es posibles dejarlas colgadas en la entrada, como una chaqueta o un paragüas.
Nuestras emociones y estados de ánimo condicionan nuestro actuar, y nos predisponen en las relaciones.
Siempre actuamos desde alguna emoción.
Venimos de una tradición, que ha negado sistemáticamente el papel de las emociones en la vida, en el trabajo, en las organizaciones, y en la medida que no le otorguemos un reconocimiento, y le demos su lugar para expresarlas, no lograremos un espacio vital para nuestro desempeño en las relaciones humanas.
Dice Elsa Punset: "La ciencia demuestra que todo - hasta un pensamiento-arranca de una emoción: ¡somos animales más emocionales que racionales!
La educación aún premia las emociones defensivas ante el mundo, en lugar de premiar las emociones amorosas hacia el mundo."
Revisamos los diferentes tipos de conversaciones posibles, que tenemos disponibles según la situación, o el conflicto.
Representamos un conflicto elegido por el grupo, buscando otras formas de resolverlo, integrando las visiones y las ideas de todos, y las vivencias desde los distintos puntos de vista.
Integración y propuestas:
Trabajaremos la integración recapitulando las vivencias, buscando proposiciones acerca de qué tenemos para hacer a partir de lo aprendido, qué compromisos podemos establecer, qué acciones podemos emprender en conjunto en los distintos ámbitos de interés, y cómo podemos colaborar unos con otros.
Trasladaremos la acción de integrar, a nuestras vidas, creando un “proyecto” como adultos elegido desde la responsabilidad y el compromiso con la vida, nuestros hijos y la evolución como humanidad.
Cambio de paradigmas: Educativo. Familiar. Social
¿Para qué cambiar de paradigma? ¿Qué nos permite, y qué puertas nos abre?
Revisaremos qué nos impide cambiar, las creencias, las cegueras, la identidad, el miedo.
Desarrollar las condiciones necesarias para la escucha:
Descubrir qué percibimos, que le importa al otro cuando dice lo que dice
Identificamos las inquietudes de las personas en los ámbitos en que convivimos, desarrollando la observación en la escuela, en la familia, en el pueblo, etc.
La escucha con y desde el cuerpo y los sentidos.
Hablamos para ser escuchados. Es el escuchar no el hablar, lo que le confiere sentido a lo que decimos.
¿Cuánto escuchamos de los niños, sin nuestros prejuicios, sin condiciones ?
Suponemos que para escuchar a otras personas solamente tenemos que exponernos a lo que dicen- debemos estar con ellas, hablarles, hacerles preguntas- y así simplemente el escuchar va a ocurrir.
No estamos diciendo que esto no sea importante o necesario. Lo que decimos es que no es suficiente.
Aprendemos a distinguir los Hechos de la Interpretaciones:
Conversaremos y trabajeremos sobre situaciones concretas.
Reflexionando y aprendiendo que, lo que observamos físicamente, de lo que podemos dar cuenta, es diferente de lo que juzgamos ó valoramos de una situación.
Definición del conflicto.
Gestionar las Emociones:
Las emociones están siempre presentes en toda experiencia humana, a veces creemos que es posibles dejarlas colgadas en la entrada, como una chaqueta o un paragüas.
Nuestras emociones y estados de ánimo condicionan nuestro actuar, y nos predisponen en las relaciones.
Siempre actuamos desde alguna emoción.
Venimos de una tradición, que ha negado sistemáticamente el papel de las emociones en la vida, en el trabajo, en las organizaciones, y en la medida que no le otorguemos un reconocimiento, y le demos su lugar para expresarlas, no lograremos un espacio vital para nuestro desempeño en las relaciones humanas.
Dice Elsa Punset: "La ciencia demuestra que todo - hasta un pensamiento-arranca de una emoción: ¡somos animales más emocionales que racionales!
La educación aún premia las emociones defensivas ante el mundo, en lugar de premiar las emociones amorosas hacia el mundo."
Revisamos los diferentes tipos de conversaciones posibles, que tenemos disponibles según la situación, o el conflicto.
Representamos un conflicto elegido por el grupo, buscando otras formas de resolverlo, integrando las visiones y las ideas de todos, y las vivencias desde los distintos puntos de vista.
Integración y propuestas:
Trabajaremos la integración recapitulando las vivencias, buscando proposiciones acerca de qué tenemos para hacer a partir de lo aprendido, qué compromisos podemos establecer, qué acciones podemos emprender en conjunto en los distintos ámbitos de interés, y cómo podemos colaborar unos con otros.
Trasladaremos la acción de integrar, a nuestras vidas, creando un “proyecto” como adultos elegido desde la responsabilidad y el compromiso con la vida, nuestros hijos y la evolución como humanidad.
Creemos necesario recorrer el camino junto a otros, reflexionando, creando un espacio de cuidado y respeto para que esto sea posible.